23.6.15

Manifiesto para una infancia feliz

Nuestra colaboradora Sandra nos comparte los ’10 mandamientos’ para una infancia feliz. Aunque parezcan muy obvios a veces va bien recordar las reglas básicas del juego. ¿Quién dijo que educar fuera fácil?


¿Por qué los niños no vienen con un manual de instrucciones bajo el brazo? ¿Estoy educando bien a mis hijos? ¿Este comportamiento es normal o debo llamar a Super Nany? … Mamás y papás, la respuesta es NO LO SÉ. 


Educar no es una tarea fácil por eso hoy os quiero compartir las reglas básicas del juego: el manifiesto de una infancia feliz. Desde que lo descubrí lo tengo en un lugar bien visible para que nunca se me olvide. Y cual es el lugar que más visitamos, después del wc… ¡la nevera!.




Este manifiesto de Edúkame se ha convertido en mis ’10 mandamientos’. Cuando los leáis seguro que exclamaréis ¡Que obviedad! Pues si es tan obvio, ¿por qué nos cuesta tanto aplicarlos? 


1. No se pega a los niños. Nunca. Bajo ninguna premisa. 
Más de una vez me he mordido la lengua, contado hasta 50, agarrado la mano antes de soltarle una buena ‘bufa’. Pero creo que pegándole lo único que hago es desahogarme y, sobretodo, agrandar el problema. Debemos ser coherentes. Si no queremos que peguen, practiquemos con el ejemplo. Y no es por ser moderna… pero el D I A L O G O es la mejor alternativa. 


2. Cada niño es único, con exclusivas virtudes (y no virtudes). No los compares. No los etiquetes. 
Si. No mientas, tu también lo has hecho. O a caso no has dicho alguna vez ‘menganito se porta mejor que tu’, ‘a ver si aprendes y te portas igual de bien q…’... Mamás, papás….¡Mal! ¡Muy mal! ¡Esto no se hace!


3. No existen niños malos. Detrás del mal comportamiento hay una necesidad emocional no atendida. 
Esta si que es una verdad como una catedral. Los niños no tienen maldad aunque a veces pensemos todo lo contrario. Los niños son simples. El 99,99% de los niños actúan mal para llamar la atención. El 0,01% es por error, tuvieron una ‘mala idea’. Analiza el por qué actúa así. Ya verás… ¡te sorprenderás!


4. Los niños no son adultos, no hay que esperar que se comporten como tales. 
Los niños son NIÑOS y a veces nos olvidamos. Sobretodo cuando vamos a un restaurante y pretendemos que estén 3h sentados en una silla sin decir ni muuu. 


5. Los niños son naturales, los adultos somos quienes ponemos intenciones artificiales en su comportamiento (sexualidad, maldad, etc.) 
Cada vez que leo este punto me acuerdo del día que me llamó una de mis mejores amigas y me contó que se había encontrado a su hija de 5 años en una situación comprometida con su primo. ¡Estaban jugando a papás y mamás! Ya os podéis imaginar las paranoias que se le pasaron por la cabeza… 


6. Los niños necesitan estar con sus padres, y los padres necesitan estar con ellos 
La mayoría somos padres trabajadores que por obligación contamos con el apoyo de terceros para ‘vigilar’ a nuestros hijos. Los abuelos/canguros son claves en nuestras vidas pero… ¡nosotros somos los pilares! ¡No lo olvidéis! Ellos necesitan estar con nosotros. ¡Dedícales tiempo! Aunque tengáis poco… ¡Tiempo de calidad!


7. Somos simplemente madres y padres. A veces también nos cansamos y cometemos errores. Los errores se perdonan y son oportunidades para aprender. 
Si. No somos perfectos. Incluso a veces pagamos los platos rotos con nuestros hijos. O a caso, ¿no le habéis metido un chillido alguna vez a tu hijo a la primera de cambio porque has tenido un mal día en el trabajo? Recuerda… ¡Ellos no tienen la culpa! 

Y de los siguientes 3 puntos, nada que añadir. Más claro y contundente no se puede decir. 


8. Los besos lo curan todo, bésalos, abrázalos muchas veces al día, y sobre todo, cuando peor se portan. 



9. Ayúdale a crecer como persona: ofrécele límites y normas claras, fomenta su autonomía, ámalo sin condiciones y respeta como es y cómo siente. 


10. La paciencia y el amor son la mejor medicina, recuerda que están en tu interior. Paciencia y amor para tu hijo, paciencia y amor para ti también. 


Lo obvio te hace reflexionar. Así que si quieres tener tu manifiesto descárgatelo aquí.

¡Nuestros hijos se merecen ser FELICES! ¡FELIZ DÍA!

18.6.15

De nuevo nos lo pasamos 'Festial'



No se si recordaréis que hace un año os recomendamos un local perfecto para fiestas infantiles: FESTIAL. Greta se lo pasó de muerte y un año más nos han vuelto a invitar al "2do Encuentro Festial de familias Bloggers"

Como véis no sólo es una fiesta para los más peques sino para las mamas bloggers también. Una oportunidad única para vernos,  reírnos y compartir anécdotas blogueras.  Estábamos Anna de 100madewithlove, Eva de Barcelonacolours, Laura de Pequefriendly, Ana de MamaOveja, Anabel de La nave de V, Mercedes de Anotherbcn, Pallapupas, Lataat, El Petit Magazine, Lamamafaelquepot.

¡¡Gracias Mireia por una tarde taaaan divertida!! :-))))






Festial es el sitio perfecto para hacer una fiesta infantil en el centro de Barcelona. Está bien situado en medio del Eixample y con un parking justo delante. 

Y lo más importante de TODO es que vuelve loco a cualquier niño:


las enormes camas elásticas


el tobogán y piscina de bolas


el espacio de juegos para mayores y pequeños


el futbolín, etc







¡¡Lo pasamos genial!! 


Todo muy bien organizado. La decoración de HIP HIP HURRAY un 10, la merienda riquísima, los payasos como siempre éxito total, pinta caras, Greta alucinó con Briks 4 Kidz y los legos que tenían montados. 


Al final de todo vinieron hasta... Elsa y Olaf de Frozen... A Greta casi le da algo... Un año más su cara de pasmada no tiene desperdicio...

¡¡GRACIAS!!


















16.6.15

Fenómenos paranormales de la maternidad




El post de hoy es de estos de lectura obligada para las mamás y sobretodo para las que acaban de serlo. Después de tener a mi primer bebé escribí un post sobre el posparto (¡porqué me pareció estar viviendo un momento surrealista del que nadie me había avisado!). Pues bien, ahora es nuestra colaboradora Sandra las que nos hace sus reflexiones (en clave de humor) sobre el posparto y los cambios que sufre nuestro cuerpo. Porque mamá, ¡TÚ no eres de otro mundo! ;)


El verano está a la vuelta de la esquina y toca desprendernos de las capas de ropa. Momento en el que gritamos: ¿Pero qué le pasa a mi cuerpo? 

Pero la cosa cambia, y muy mucho, si en los últimos meses has sido madre…¡¿WTF con mi body!? 

Con el paso del tiempo vamos sumando años y cargando embarazos a la espalda. Toda una aventura digna de contar pero que deja huella en nuestro cuerpo. Y es que hace unos días, cuando estaba leyendo el post "Tu cuerpo antes y después" de Laia Ferrer empezamos un debate entre las amigas que me llevó a cuestionar públicamente lo siguiente: 


¿Qué cambios ha sufrido vuestro cuerpo después de los embarazos? 

Vayamos por partes, que el tema tiene miga. De los pies a la cabeza….

“Me ha crecido el pie”

Parece un hecho paranormal pero lo puedo certificar. A mi me ha crecido casi un número. Al principio pensaba que las marcas habían estandarizo las tallas y por tanto un 38 pasaba a ser un 39. Pero no. Después de compartir esta intimidad descubrí que son varias las mamás que han aumentado el tamaño de sus pies tras los embarazos. Hecho que me reconforta ya que esto significa que no soy el único bicho raro en la faz de la tierra. Mis amigas Gaby y Laia también calzan mejor después del embarazo. 

Rápidamente me puse en contacto con Sara, una amiga ginecóloga, para que me ayudara a encontrar alguna explicación científica o relación causa-efecto. Oficialmente no existe ninguna, salvo que con los embarazos nuestros pies soportan más peso y quizás se aplanan y por tanto se alargan. Pero incluso Sara no quedó muy satisfecha con esta respuesta y prometió investigar. Os seguiré informando. 


“Tengo unos kilitos de más”

Este es un mal común. Todas nos quejamos de lo mismo. Todas salvo las modelos y celebrities que en menos de 1 mes están incluso mejor que antes del embarazo. ¡Estas si que son de otro mundo! Aquí vamos a tirar del refrán de las abuelas. No desesperes, las chicas normales, como tú y yo, cumplen esta regla: 9 meses de subida, 9 meses de bajada. Eso si, cuando se trata del segundo o siguientes embarazos la teoría cambia: 9 meses de subida, 9 AÑOS de bajada. Los dichosos 2-3 quilos no hay manera de soltarlos… ¿verdad?


“Estoy más blanca que la leche”

Si es que siempre se ha dicho que ¡Los niños te consumen!. Pero lo que si es cierto es que las primeras semanas te vuelves un poco vampiro. No diferencias entre día y noche. Y esto se refleja en nuestra piel. 


“Me siguen preguntando cuando me toca”

El vientre plano pasa de barriguita a dichoso michelín en cuestión de meses. El embarazo es la única etapa en la que una mujer está orgullosa de enseñar y marcar barriga. El resto de nuestras vidas recurrimos al ingenio o la braga-faja para disimularla. ¿Verdad? Amigas, la única solución está en el ejercicio y las cremas. El NADA no es un buen remedio. Aunque si que es cierto que con el paso del tiempo (por lo de ‘9 meses de bajada’) todo va volviendo a su sitio como por arte de magia.


“Mis pechos…“

Te pasas 1 año con unas tetas de escándalo. Compras una o dos tallas más de sujetadores, marcas canalillo…y cuando ya te has acostumbrado a verte rebosante… ¡Zasca! Se acaba la lactancia y toca decir ‘bye-bye melones, hola peras limoneras’. Porque reconócelo, tus “peras” ya no son lo que eran. Pero tengo mi teoría, existe una razón causa-efecto entre pechos y dedos que justifica el aumento de número de pie. Ahí va mi teoría… los pechos se deshinchan para hincharse el dedo gordo del pie, jajaja ¡Todo puede ser!


“Tengo mostacho”

Otro mal común…¡Malditas manchas! Pero la cuestión es ¿por qué se concentran en el labio superior? Pues porque quieren que todos los meses celebremos el #Movember…. ;-)


“Mi pelo es como una escoba con 4 pelos”

Si chicas. Durante el embarazo el pelo brilla como nunca y después de parir, no solo se acabó la chispa de la luminosidad sino que a partir de los 4 meses te cae el pelo hasta quedarte medio calva. Pero esto no es lo peor. Lo peor es cuando empieza a crecer y vas por la vida con una aureola de pelos cortitos y rebeldes.

¿Seguimos? 

La lista de hechos paranormales es infinita. El cuerpo cambia y mucho. Pero todas coincidimos en una cosa: 

¡Los hijos son lo mejor que nos ha pasado! 

Lo sé, es un topicazo pero es así. ¿Verdad mamis? Además con su llegada no solo cambia nuestro cuerpo sino nuestras prioridades. Preferimos jugar con ellos que ir al gym a machacarnos. Mi consejo es introducir el ejercicio en tus rutinas: ir a trabajar en bici, no coger un ascensor y jugar muuuucho con los peques. Además de comer sano. 


Y a partir de ahora nunca más sufriremos por la ‘Operación Bikini’, preferimos la ¡¡‘Operación Flotador’!!


11.6.15

Salmón con manzana





Hoy os queremos enseñar una receta perfecta para las mamás, porque es fácil, rápida y sana ;)

Y es que hace tiempo que nuestras recetas sólo son dulces....jajaja...y con la operación bikini en la esquina ¡¡vamos a intentar ser menos dulzonas!! 

SALMÓN CON MANZANA

Es un plato que se hace en el horno, así que con eso ya os digo lo cómodo que es: ensuciamos poco y se hace sólo ¡yuhuuuuuuu!



Ingredientes:

 Salmón 
★ Manzanas 
★ Aceite y sal
★ Hierbas provenzales, pimienta o cualquier otra especie

Paso a paso:

Precalentamos el horno, mientras cortamos a trozos la manzana y la ponemos en una bandeja. 
Metemos la bandeja de la manzana en el horno con un chorrito de aceite unos 20 minutos. 
★ Luego, abrimos el horno y ponemos encima de la manzana el salmón, también con aceite, un poquito de sal y la especie que hayamos elegido. 
Lo tendremos unos 10 minutos más y....¡¡Ya tenemos un plato delicioso listo para comer!!



Es un plato que particularmente me encanta. El salmón es un pescado un poco graso, pero hecho en el horno y con la guarnición de la manzana, le dan un toque sanísimo y buenísimo. Aparte, ¿no os parece que tiene un color muy primaveral? Jeje

¡Así que os animamos a probarlo! ¡¡Buen provecho!!


10.6.15

Un cambio necesario de aires



Es curioso como cambia la percepción de las cosas y de los lugares al tener hijos. Probablemente hace 6 años nunca me hubiese imaginado que acabaría yéndome a vivir fuera de Barcelona. Siempre me había gustado vivir en la ciudad pero al tener a Greta esta visión cambió bastante. 

Nunca me olvidaré de la primera sensación que tuve al salir del hospital con ella en los brazos, subirla al coche y ponernos en ruta hacia casa. El mundo me pareció taaaaaaan agresivo... Los coches, los pitidos, las obras, el tabaco, la contaminación, el ruido, etc...Y ella tan frágil y delicada...¡¡Llamadme hiperproteccionista!! Lo sé, no pude remediarlo :-)

Yo vivía en la Calle Balmes de Barcelona en una zona muy céntrica. A los que conozcáis Barcelona sabréis que es una de las calles con más tráfico de la ciudad. Y durante el primer mes de vida de Greta cada vez que salía de casa a pasear chocaba con un mundo que no me gustaba. El tráfico, los ruidos, la falta de parques, el asfalto, etc. Cosas normales cuando vives en el centro de la ciudad. Pero a mi me faltaba un refugio para ella...

Fué a partir de entonces que empecé a pensar que no quería criar a mis hijos allá. Quería más árboles, pájaros, calles pequeñas, parques, tranquilidad, y menos coches, ruidos, tiendas, asfalto,... 

El hecho de que Greta fuese a un colegio fuera de Barcelona nos ayudó, ya que nos pasábamos muchas horas en el coche para llevarla y recogerla...Y por fin, tres años y medio más tarde, después de dar bastante la lata y de buscar casa durante casi más de un año hemos encontrado un hogar al que mudarnos fuera de Barcelona. Ha merecido la pena la espera. Esta justo delante del colegio de Greta y a 20 minutos de nuestra antigua casa. ¡¡Y lo mejor de todo es que los dos peques se han adaptado de maravilla!!

Ahora con Lucas me paseo por callecitas pequeñas, me despiertan los pájaros por la mañana, desde mi salón solo veo árboles, Greta va en bici cada mañana al colegio, tenemos mil parques a los que llevarles y tengo una vida algo menos ajetreada y social pero estoy encantada.

No se cuanto duraremos aquí ni si es el lugar ni la casa de nuestras vidas pero estoy feliz de haber tomado la decisión y haber seguido nuestras ilusiones sin escuchar demasiado las voces en contra. Ahora, por fin, puedo escribiros desde nuestra nueva casa. Y aquí estoy, de noche sentada en el sofá con todas las ventanas abiertas a una calle hipersilenciosa que huele un montón a jazmín, pero eso sí, con unos vecinos inesperados...¡¡¡Los mosquitos!!! Jajajaja. No se puede tener todo....

¡Feliz día!